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¿Algo más señor Einstein?
Entre los años 1905 y 1925 Albert Einstein revolucionó
la comprensión de la naturaleza, desde lo más pequeño
hasta el universo como un todo. Casi un siglo después seguimos
explorando el universo de Einstein y los problemas que no pudo resolver
están aún en las fronteras del conocimiento. En orden
cronológico detallamos a continuación algunas de las contribuciones
de Einstein:
1. Efecto fotoeléctrico
En marzo
de 1905 Einstein propuso que la luz actúa como si estuviese
constituida por partículas discretas de energía (posteriormente
denominadas fotones), en cierto sentido como las partículas de
un gas. Su propuesta revolucionaria parecía contradecir la teoría
universalmente aceptada de que la luz consistía de ondas electromagnéticas.
Pero Einstein mostró que con los cuantos de luz podía explicar
distintos fenómenos. Por ejemplo, su teoría dejó
en claro cómo la luz eyectaba electrones de los metales, el conocido
efecto fotoeléctrico. Fue precisamente este trabajo el que le valió
a Einstein el premio Nobel en 1921.
2. Movimiento Browniano
La conocida teoría cinética explicaba el calor como un efecto
del incesante movimiento de los átomos. En mayo de 1905
Einstein propuso una manera de poner a prueba la teoría. Si partículas
muy pequeñas, pero visibles, estuviesen suspendidas en un líquido,
el bombardeo irregular por átomos invisibles del líquido
debería causar que las partículas suspendidas llevasen a
cabo una errática danza. Décadas atrás los biólogos
habían observado ese movimiento aleatorio en granos de polen sobre
agua. Era el llamado movimiento browniano, un misterio absoluto. Ahora,
Einstein había explicado el movimiento en detalle, calculando la
trayectoria promedio de una partícula suspendida. Su teoría
proveyó contundente evidencia sobre la existencia de los átomos,
algo completamente aceptado hoy en día, pero que aún era
debatido entre científicos a principios del siglo XX.
3. Teoría de la relatividad
especial
Desde los tiempos de Galileo se sabía que las mediciones de laboratorio
no mostraban ninguna diferencia entre un aparato en reposo y uno moviéndose
a velocidad constante en una línea recta. Este hecho es conocido
como principio de relatividad. Pero la teoría electromagnética
decía que la luz no obedecería este principio y las mediciones
de su velocidad mostrarían consecuencias del movimiento, algo que
jamás pudo detectarse. Einstein estaba convencido que el principio
de relatividad debía ser aplicable también a los fenómenos
electromagnéticos. En junio de 1905, Einstein
propuso una manera de reconciliar estas incompatibilidades, un análisis
que requería 'solamente' una nueva y más cuidadosa consideración
del concepto de tiempo. Su teoría de la relatividad especial proponía
que la distancia y el tiempo no son absolutos, sino que dependen del movimiento
del observador.
4. Equivalencia entre masa y energía
En septiembre de 1905 Einstein reportó una
consecuencia sorprendente de su teoría de la relatividad especial:
si un cuerpo emitía una cierta cantidad de energía, entonces
la masa del cuerpo debía decrecer en un determinado monto. El
principio de la relatividad y la teoría electromagnética
demandan que la masa sea una medida directa de la energía contenida
en los cuerpos, la luz se transforma en masa. La relación entre
masa (m) y energía (E) es la famosísima E = mc2, donde
c es la velocidad de la luz.
5. Calor específico de los sólidos
Cuando calentamos un pedazo de materia le transferimos energía
en forma de calor y aumentamos su temperatura. El calor específico
de una sustancia da cuenta de esta propiedad de cambio de temperatura
a causa de la absorción de calor, y se define como la cantidad
de calor que debe absorber un gramo de sustancia para aumentar su temperatura
en un grado centígrado. La teoría cinética predecía
que el calor específico de los sólidos no dependía
con la temperatura, contrariamente a lo que se observaba en los laboratorios
a bajas temperaturas. En 1907 Einstein extendió
la aplicación de la teoría cuántica, que había
elaborada para la luz, a sistemas materiales y logró resolver las
paradojas experimentales.
6. El azul del cielo
En 1910 Einstein contribuyó a responder una pregunta
realmente muy básica: ¿Por qué el cielo es azul?
Su trabajo en el fenómeno llamado de opalescencia crítica
resuelve el problema examinando el efecto acumulativo de la dispersión
de luz por moléculas individuales en la atmósfera.
7. Teoría de la relatividad general
En 1915 Einstein concluyó una nueva teoría
gravitatoria, la teoría general de la relatividad. La idea clave
es el principio de equivalencia, el cual dice que la gravedad empujando
en una dirección es completamente equivalente a una aceleración
en la dirección opuesta. Por ejemplo, un ascensor acelerándose
hacia arriba produce las mismas sensaciones que la gravedad empujándonos
hacia el piso. Si la gravedad es equivalente a aceleración y si
el movimiento afecta las mediciones de tiempo y de espacio, tal como propone
la teoría de la relatividad especial, entonces la gravedad de cualquier
masa produce el mismo efecto. Por ejemplo, los relojes marchan más
lentamente cuanto más cerca están de una masa gravitacional
como el sol. Muchas de las predicciones de la teoría de la relatividad
general, tales como la desviación de un rayo de luz debido a la
gravedad, un pequeño corrimiento en la órbita de Mercurio
y el corrimiento hacia el rojo de los colores del espectro de luz cuya
fuente fuese un cuerpo de elevada masa, han sido cuantitativamente confirmados
por experimentos.
Dos de las predicciones más extrañas son la existencia de
agujeros negros y el efecto de la gravedad en la evolución del
universo. Un agujero negro es una región del universo cuya fuerza
gravitatoria es tan intensa que ni la materia ni la luz pueden escapar.
A partir de la relatividad general, se formuló la teoría
del Big Bang sobre el origen del universo, a partir de un estado de extremadamente
alta temperatura y densidad. La teoría de relatividad general es
considerada el salto más grande de la imaginación científica
en la historia. No tenía fundamentación en teorías
o experimentos existentes. Nadie excepto Einstein había pensado
en la gravedad como equivalente a aceleración o como un fenómeno
geométrico, una curvatura del espacio y del tiempo.
8. Emisión estimulada
En
1917 Einstein descubre un nuevo mecanismo de interacción
entre la luz y la materia, llamado emisión estimulada. Los mecanismos
de interacción conocidos con anterioridad eran los de absorción
y de emisión espontánea. En el proceso de absorción,
el átomo en su estado de mínima energía absorbe un
fotón (cuanto de radiación propuesto por Einstein en 1905)
y pasa, en consecuencia, a un estado de mayor energía; en el proceso
de emisión espontánea, un átomo excitado (mayor energía
que la mínima) emite espontáneamente un fotón y cae
al estado de menor energía. En el proceso de emisión estimulada,
un átomo en estado excitado interacciona con un fotón incidente
y emite otro fotón de las mismas características, obteniéndose
como resultado una amplificación coherente del haz incidente. Este
proceso resultó esencial para el desarrollo del láser (luz
amplificada por emisión estimulada de radiación) en la década
del 60.
9. Condensación de Bose-Einstein
El hecho de que las partículas se propagan como ondas pero son
detectadas como partículas es uno de los aspectos poco intuitivos
de la física que la mecánica cuántica rescata del
mundo microscópico. En 1924 Einstein, basado
en ideas del físico hindú Satyendra Bose, predijo que
bajo ciertas condiciones (muy bajas temperaturas o altas densidades)
los átomos de un cuerpo oscilarían al unísono y
en consecuencia la materia macroscópica podría mostrar
un comportamiento cuántico, un fenómeno denominado condensación
de Bose-Einstein. Recién en 1995, 70 años más tarde,
se pudo crear en un laboratorio este nuevo estado de la materia.
10. La taza de té y los meandros
de los ríos
En
1926 Einstein hizo un gran aporte al entendimiento de la formación
de los meandros (serpenteos) en los ríos basándose en
la explicación de un fenómeno tan cotidiano como el que
ocurre cuando revolvemos una taza de té. En este caso se genera
un flujo helicoidal como se muestra en la figura y en consecuencia se
depositan las hojitas de té en el centro del fondo de la taza.
11. La bomba atómica
Durante la Segunda Guerra Mundial, y ante la creciente evidencia de
que Alemania estaba desarrollando el arma atómica, dirigió
una famosa carta al presidente F. D. Roosevelt en la que le urgía
a que desarrollase la bomba atómica. Cuando el Proyecto Manhattan
dio finalmente sus frutos, con los bombardeos atómicos sobre
Hiroshima y Nagasaki, la magnitud de la devastación le movió
a expresar públicamente su rechazo hacia el arma que había
contribuido a crear.
12. Inconclusos (aún hoy)
Luego de la revolución cuántica Einstein dedica el resto
de su carrera científica a la búsqueda de una teoría
más profunda, que elimine las incertezas de la mecánica
cuántica. Es el final de su participación activa en la
ciencia. Genera páginas y páginas de ecuaciones, descripciones
geométricas en espacios de muchas dimensiones que pudiesen unificar
todas las fuerzas conocidas de la naturaleza. Ninguna de estas teorías
funcionó y hasta el día de hoy nadie ha encontrado la
anhelada gran teoría unificada.
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