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Alfabetización científica y tecnológica
A. Viches, D. Gil y J. Solbes
Contenidos seleccionados de Actes V Jornades de la Curie, 2001, pag. 72
Ahora bien, es preciso preguntarse cómo se puede lograr una educación
científica para todos, si la investigación en didáctica
de las ciencias ha mostrado reiteradamente el grave fracaso escolar
en las materias científicas, así como la falta de interés
e incluso el rechazo de los estudios científicos por muchos estudiantes.
Como es lógico, alfabetizar científica y tecnológicamente
no significa simplemente extender a toda la población lo que
hemos venido haciendo hasta aquí, puesto que ello ya sabemos
que no funciona. Es necesario, pues, precisar, en primer lugar, qué
se entiende por alfabetización científica y, a continuación,
estudiar en qué dirección avanzar para lograrla, analizando,
en particular, algunas de las dificultades que nos podemos encontrar.
La alfabetización científica y tecnológica sugiere
unos objetivos básicos para todos los estudiantes, que convierten
a la educación científica en parte de una educación
general. Hablar de alfabetización científica, de ciencia
para todos, supone para muchos autores pensar en un mismo currículo
básico para todos los estudiantes y requiere estrategias que
impidan la incidencia de las desigualdades sociales en el ámbito
educativo. Pero, ¿cuál debería ser ese currículo
científico básico para todos los ciudadanos? Existe un
amplio movimiento educativo detrás de este enfoque curricular
que plantea diversas propuestas, tanto referentes al significado del
concepto, como a de qué modo lograrlo. Marco (2000) señala
ciertos elementos comunes en dichas propuestas:
- Alfabetización científica práctica,
que permita utilizar los conocimientos en la vida diaria con el fin
de mejorar las condiciones de vida, el conocimiento de nosotros mismos,
etc.
- Alfabetización científica cívica,
para que todas las personas puedan intervenir socialmente, con criterio
científico, en decisiones políticas.
- Alfabetización científica cultural,
relacionada con los niveles de la naturaleza de la ciencia, con el significado
de la ciencia y la tecnología y su incidencia en la configuración
social.
Se trata de tener en cuenta en la enseñanza otras dimensiones
de la ciencia que hasta ahora no han sido incluidas, en particular,
las interacciones de la ciencia y la tecnología con el medio
natural y social, es decir, las relaciones Ciencia Tecnología
y Sociedad (CTS). La alfabetización científico-tecnológica
multi-dimensional se extiende más allá del vocabulario,
de los esquemas conceptuales y de los métodos procedimentales,
para incluir otras dimensiones de la ciencia: debemos ayudar a los estudiantes
a desarrollar perspectivas de la ciencia y la tecnología que
incluyan la historia de las ideas científicas, la naturaleza
de la ciencia y la tecnología y el papel de ambas en la vida
personal y social. Este es el nivel multidimensional de la alfabetización
científica. Los estudiantes deberían alcanzar una cierta
comprensión y apreciación global de la ciencia y la tecnología
como empresas que han sido y continúan siendo parte de la cultura.
Además, la investigación didáctica ha puesto de
manifiesto que el tener en cuenta en las clases de ciencias los contenidos
CTS aumenta el interés de los estudiantes hacia la ciencia y
mejora su actitud hacia su estudio. Esto es comprensible si se tiene
en cuenta que frecuentemente se presentan las materias científicas
de forma que los estudiantes las ven como algo abstracto y puramente
formal, sobre todo en el caso de la física y la química,
como un dominio reservado a minorías especialmente dotadas y
contribuyendo al elitismo con tratamientos puramente operativos, no
significativos.
Tras la idea de alfabetización científica y de una mayor
atención a la dimensión CTS no debe verse, pues, una merma
de la calidad educativa. Resulta esencial romper con estas interpretaciones
erróneas de lo que supone esa alfabetización y valorar
positivamente la orientación multi-dimensional de la educación
científica, que resultará beneficiosa y favorecerá
el aprendizaje de todos, incluidos los propios científicos
La
dimensión CTS en la enseñanza se debe entender como parte
de la inmersión en una cultura científica, una inmersión
destinada a favorecer una auténtica alfabetización científica
y tecnológica. Se propone, así, un tratamiento que no
puede traducirse en fórmulas sencillas, sino que ha de contemplarse
como una actividad con aspiración científica, abierta
y creativa, debidamente orientada por el profesor, que incluya, entre
otros:
- La consideración del posible interés y relevancia
de las situaciones propuestas que dé sentido a su estudio
y evite que los alumnos se vean sumergidos en el tratamiento de una
situación sin haber podido siquiera formarse una primera idea
motivadora.
- El estudio cualitativo de las situaciones problemáticas
planteadas y la toma de decisiones, para acotar problemas y operativizar
qué es lo que se busca (ocasión para que los estudiantes
comiencen a explicitar funcionalmente sus concepciones).
- La invención de conceptos y emisión de hipótesis,
(ocasión para que las ideas previas sean utilizadas para hacer
predicciones susceptibles de ser sometidas a prueba).
- La elaboración de estrategias de resolución (incluyendo,
en su caso, diseños experimentales) para contrastar las hipótesis,
a la luz del cuerpo de conocimientos de que se dispone.
- El manejo reiterado de los nuevos conocimientos en una variedad
de situaciones, poniendo un énfasis especial en las relaciones
Ciencia, Tecnología y Sociedad que enmarcan el desarrollo científico,
propiciando, a este respecto, la toma fundamentada de decisiones.
Las interacciones Ciencia, Tecnología y Sociedad se convierten
así en una dimensión esencial para una adecuada inmersión
en la cultura científica, es decir, para la educación
científica que precisamos todas las personas, incluidos los futuros
científicos y científicas.
Bibliografía
• Fourez G., 1997. Alfabetización científica y tecnológica.
Acerca de las finalidades de la enseñanza de las ciencias. Buenos
Aires: Colihue.
• Marco, B., 2000. La alfabetización científica.
Didáctica de las Ciencias Experimentales,141-164. Alcoi: Marfil.
•
Declaración de Budapest
Aclaración de
Divulgón: consideramos importante destacar que el presente
artículo da un marco general para la alfabetización
científica y tecnológica. Sin dudas la implementación
de estas ideas requiere una reconstrucción de la dimensión
CTS, adecuada a las distintas realidades de cada país.
Los autores son investigadores de la Universidad de Valencia, España.
El artículo
completo se encuentra en:
www.ua.es/dfa/curie/curiedigital/2001/VJ/AV72-81.pdf
Más información en:
Organización de Estados Iberoamericana para la Educación,
la Ciencia y la Cultura:
www.campus-oei.org/oeivirt/
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